La dualidad de tener un segundo hijo

“Cuando tienes otro hijo el amor se multiplica”, lo he escuchado una y otra vez de mamás de más de dos, no lo dudo ni tantito pero lo que en los últimos días,  he sentido y pensado va más allá de una frase que todas repiten de forma automática.

Durante la búsqueda de este segundo embarazo, mi hija incontables veces hablaba de tener un hermanito, naturalmente no sabe lo qué es. Sé qué se viene una racha maravillosa pero también de muchos cambios y no puedo evitar sentirme nostálgica, dudosa e incluso con culpa, sí, culpa. La culpa nos acompaña a todas las madres como una sombra, está ahí, frecuentemente la miramos de frente  y otras tantas, solo le guiñamos un ojo y hacemos como que no está.

Hay días que siento un poco de pena por mi pequeña, no sé si solo a mi me pasa o todas las mamás, pienso en todo el tiempo que pasamos juntas, en nuestras pláticas, los ratos de juego, que mi mente y corazón pertenecían solo a ella, la veo arrugar la cara cuando hablamos de la bebé, la veo evadir ciertas conversaciones que tienen que ver con la hermana y se me apachurra el corazón.

Las madres vivimos constantes dualidades y esta es nueva para mí, ya me había acostumbrado a las demás. En los últimos días, este sentimiento no para de rondar mi cabeza, será que el nacimiento está cada vez más cerca. Tengo miedo de lo que ella pueda sentir o pensar, quiero hacerle saber que ella me enseño a amar como madre y que eso no va a cambiar.

El hecho de que hayamos buscado tanto este segundo embarazo, no me exenta de sentir y en los últimos días siento más, tengo las hormonas a flor de piel y hay días que solo de verla siento un profundo amor pero también angustia por lo que viene. De pronto me sorprendo soñando con la cara de mi segunda hija y la culpa se para frente a mi, con cara de burla me recuerda que soy madre y que siempre estará ahí.

Me siento feliz pero también ansiosa por lo que viene. Por ahora nos quedan algunas semanas de ser solo ella y yo, no me canso de besarla, apretarla, morderla y amarla, sé que más adelante buscaremos esos ratitos para volver a ser solo ella y yo.

Author: Paola

Soy Paola Acuña, escribir acerca de mi maternidad se ha convertido en mi pasión. Me permite acercarme a otras madres y acompañarnos en este hermoso camino que sí bien no es fácil ha sido único. Soy madre de Alondra que actualmente tiene 21 meses de edad, ella ha logrado una transformación increíble en mi vida, ser su mamá es un privilegio pues de ella he aprendido mucho. Hemos crecido, llorado, jugado y aprendido juntas.

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1 Comment

  1. Entiendo perfectamente ese listado enorme de sentimientos… estoy pasando (y disfrutando) por mi segundo embarazo, tengo una nena de 3 años y medio y mi bebé en camino también es niña… estoy tratando de disfrutar a mi hija lo más que puedo (aunque la escuela, el trabajo y las mil y un cosas qué hacer en casa traten de interponerse), siento que la amo cada día más y tengo miedo de no amar con la misma intensidad a mi bebé, o de no darle la atención a la que está acostumbrada mi hija… son tantas cosas!!!
    Lo que sí sé, es que haré siempre mi mejor esfuerzo y les daré todo el amor que me cabe en el pecho y más!!!

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