El respeto no le hace mal a nadie

Criar es una de las tareas más complicadas, hoy en día los padres nos exigimos más y el tema de la paternidad ha dado un giro, lo que sigue siendo un factor común con la crianza de antes es que buscamos lo mejor para nuestros hijos.

En la actualidad tenemos algo a nuestro favor y es toda la información a la que tenemos acceso, lo importante es saber usarla en nuestro beneficio. Es común que algunas madres se agobien de ver pasar tantos datos y en algún punto se confunden más o incluso, generen culpas innecesarias. Antes las madres criaban como podían, no las culpo pues no existían tantos estudios, ni forma de acceder a tantos datos. Creo que sí podemos guiarnos por el instinto pero bien informadas.

Es importante entender que la crianza no es un campo de batalla, ni una lucha de poder, la crianza es crecer y aprender juntos. En alguna conferencia que tome del Dr. Carlos González comento lo siguiente; la crianza – haciendo alusión al gobierno – no debe ser un Tiranía donde solo la palabra de los padres tiene peso, tampoco un Populismo dónde los padres hacen lo que el pueblo (los hijos) quiere, deberíamos apuntar a una Democracia (real y auténtica no como la de nuestro país)  donde todos los integrantes somos parte fundamental de la toma de decisiones. Decidir que valores y que metas tendremos en conjunto ayuda a establecer qué tipo de crianza tomaremos para así establecer algunas bases para encaminar a nuestros hijos.

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Siempre hablo de temas como crianza con apego, crianza respetuosa o disciplina positiva y todas ellas van de la mano. Quizá conocer de esto te permitirá re formular tu tipo de crianza, tomando lo que se apegue más a tus creencias, necesidades y valores.

Cuando nuestros hijos son pequeños puede resultar más sencillo seguir la teoría del apego; llevarlo en brazos, atender a su llanto, lactarlo, etc, pero cuando nuestros hijos llegan a esa maravillosa edad donde buscan su autonomía puede convertirse en un verdadero reto.

La crianza respetuosa en 10 puntos;

  1. Es una forma de interactuar con los niños asumiendo que como personas tienen los mismos derechos que los adultos.
  2. Sus cimientos son el amor, el respeto y la comunicación
  3. Tratar a los niños como te gustaría ser tratado
  4. Los golpes y agresiones verbales no son una herramienta de este tipo de crianza
  5. Se incluyen LÍMITES justos y razonables
  6. No es una receta de cocina, ni una “moda”, es una forma simple y natural de criar
  7. Responder a sus necesidades físicas y emocionales a tiempo
  8. Manejo respetuoso de las crisis
  9. Conocimiento por etapas de las necesidades emocionales y su desarrollo físico
  10. Predicar con el ejemplo es vital en este tipo de crianza

Criar de esta forma puede no ser sencillo para todos, puede confrontarte mucho con tu propia historia de crianza,  tu temperamento y carácter, pero te permitirá reconocer áreas de oportunidad en ti y trabajar en ellas en pro de una estabilidad emocional para ti y tu familia.

La crianza respetuosa deja completamente de lado estilos conductistas, manipuladores y poco comprensivos con el desarrollo sano y normal de los niños. Deja de lado el adultocentrismo, donde se piensa que los niños son seres manipuladores y terribles que solo buscan fastidiar a los padres, en este estilo de crianza se reivindica el papel de los niños, entendiendo que como seres indefensos y en construcción necesitan de la empatía de los adultos para hacer cimientos sanos.

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Esta crianza NO IMPLICA QUE LOS NIÑOS HAGAN LO QUE QUIERAN, aquellos pocos informados no comprenden este punto. Se incluyen límites pues todas las personas los necesitan, pero estos deben ser justos.

Beneficios de la crianza respetuosa;

  1. Independencia del niño; a veces hablamos de ésta esperando que antes de tiempo sea más ”independiente”, como si quisiéramos liberarnos de tareas o cargas y no hay nada más errado que forzar este paso que será inminente a su debido tiempo. Responder a las necesidades de un niño en los primeros años de vida nos acercarán a su independencia.
  2. Relaciones personales sanas; un niño respetado tendrá las herramientas necesarias para relacionarse de manera respetuosa con otras personas y en un futuro reconocerá aquellas relaciones que no aporten a su estabilidad emocional
  3. Inteligencia emocional; cuando uno niño vive en un ambiente de respeto, es contenido, comprendido y escuchado crecerá con un autoestima sana. Lo anterior reduce las posibilidades de padecer alcoholismo, drogadicción o depresión.
  4. Auto regulación de sentimientos; cuando contenemos a nuestros hijos y los acompañamos en cualquier crisis, será capaz de conocer y expresar sus emociones de la mejor forma.

Este tipo de crianza definitivamente no persigue tener niños buenos y obedientes, pretende construir niños sanos, respetuosos, empáticos y generosos. Por años se han seguido patrones autoritarios para guiar a los niños y los resultados no son precisamente buenos, vivimos en un mundo de guerras, búsqueda de poder, intolerancia, pobreza y en México mejor no hablemos de violencia. Esas generaciones criadas así con autoritarismo, golpes, indiferencia y es la que está haciendo estragos hoy en día, no son los “niños de ahora” a ellos aún no les toca, pero en esta nueva generación, ¿por qué no hacer las cosas diferentes?

Gente que defiende los golpes como un tipo de crianza (no lo es, es violencia) me ha dicho; “ya veremos si no pegarle a tu hija funciona en unos años”, sé que funciona lo veo ahora, que mi hija nunca agrede a nadie y es bondadosa, el RESPETO nunca le hace mal a alguien.

Nuestra generación tiene en las manos el futuro de nuestra sociedad, criar con respeto y comprensión puede ser la respuesta a muchos males que hoy nos aquejan.

La crianza respetuosa no es una moda, no es una doctrina, incluso puede no ser garantía pero es una opción y como tal, hay que probarla.

Author: Paola

Soy Paola Acuña, escribir acerca de mi maternidad se ha convertido en mi pasión. Me permite acercarme a otras madres y acompañarnos en este hermoso camino que sí bien no es fácil ha sido único. Soy madre de Alondra que actualmente tiene 21 meses de edad, ella ha logrado una transformación increíble en mi vida, ser su mamá es un privilegio pues de ella he aprendido mucho. Hemos crecido, llorado, jugado y aprendido juntas.

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